Tomando un café. Con qué ilusión, hasta fervor, me hablaba
R. contra los ingenuos de la utopía y de la exactitud racional, de los
empeñados, vete tú a saber por qué, en
los salvíficos espejismos de la filosofía. La suya es una gran intuición, una
gran verdad… Yo la comparto, pero sé que
es peligroso pensarla hasta el final, pretenderle una evidencia lógica, tomarla
como fundamento de nada, etc. R. no lo sabe, pero, en el mejor de los casos, se
encuentra a un paso de la poesía.
“Alegría” sale del mismo hombre que ha escrito “Ordesa”.
Pesimismo, lucidez, ironía, cinismo… y la ingenuidad de escribir. Quizá sea
cierto que para dominar, en lo posible, los propios fantasmas y miedos. Alegría
para seguir viviendo, sean cuales sean las circunstancias, y alegría que es una
lucha continua contra el egoísmo. Ya no eres el centro del siempre malvado universo sino un agradecido
espectador. Das gracias por ser consciente de ello. Ves, sientes, deseas,
recuerdas, escribes, ficcionas… La
verdad del autor es la misma, nos hace magistralmente creer, que la verdad del
hombre.
“Tiempos recios”. Magistral el cronista Vargas Llosa. Como
siempre. Sabes a cada página que los datos son ciertos, pero no es un ensayo
sino una novela; por el orden, el estilo, la intriga que no decae (a pesar de
sus múltiples adelantos en la obra).
La palabra que desbarata, la que desajusta y te deja,
perplejo y lúcido, al borde del precipicio. La que hiere el orgullo y roba la paz.
Qué lástima que yo no esté hecho para el silencio.
Vale, que la culpa no es de nadie ni el caso tan grave como
yo me lo imagino. Pero ahí está el el tema; que me han fallado en lo personal y
lo profesional. Que igual la amistad es eso, sólo interés compartido. Que en el
Jardín estos no durarían un minuto. Vaya con mis apuestas. Qué ojo. En fin, que al saco de los fracasos.
¿Victimista yo? En absoluto, sé muy bien de lo que hablo. Un amigo ha de ser, a
las duras y a las maduras, como un hermano.
Se escribe para desahogarse, para aclarar y dominar,
transitoriamente, los miedos. Se escribe para c la ficción de que hay algo que
decir.